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Filosofía de la Tecnología: Antropoegocentrismo como práctica del pensamiento crítico

 

Buenas tardes, agradezco a los organizadores de la XXXIX Semana del Humanismo, especialmente a Paola Chaparro por contactarme y dar el seguimiento logístico para poder estar hoy aquí platicando con ustedes. Agradezco y felicito a las autoridades de la Universidad Autónoma de Chihuahua y a la Facultad de Filosofía y Letras por convocar y realizar este encuentro dialógico con un tema que nos es tan cotidiano en la academia: “el humanismo como práctica social”.[1]

En esta presentación abandonaré el guion de mi propio quehacer filosófico, el de los estudios fronterizos comparados, el de las fronteras territoriales, no así de las fronteras intertextuales. Lo que presento ahora responde justamente a la preocupación de comprender aquello que entendemos por humanismo en un momento donde lo más valioso son los datos, los datos de identidad administrativa, los datos de consumo, los datos financieros y los datos genéticos; así como preguntarnos si estamos o no a la atura de lo que la práctica social, la comunidad, nos demanda como teóricos.

Inicio contando brevemente cómo fue tomando forma esta plática:

Llevo casi diez años impartiendo asignaturas y seminarios en la Licenciatura de Filosofía e Historia de las Ideas que ofrece la UACM. Prácticamente estos años de docencia son los que me han permitido ahondar en la reflexión filosófica no solo en función de los estudios fronterizos, que es a lo que le he dedicado más tinta y reflexión, sino también a pensarnos en modelos de sociedad que se autorregulen de forma incondicional, en sincronía con el proyecto educativo de nuestra universidad y del modelo epistemológico que desarrollé para estudiar las fronteras geopolíticas en el mundo.

Al ser el plan de estudios de la licenciatura tan amplio y flexible he podido transitar los vericuetos de la filosofía sin rumbo fijo y cada semestre pienso que debería escribir mis sesiones, como lo hicieron Foucault, Derrida, muchos más, para dejar un registro de esos momentos de iluminación que tenemos los docentes en el aula, pero no lo hago y lo dejo a la voluntad de la improvisación y de la buena memoria. No es el caso de esta exposición, ahora sí me propuse escribir una ponencia. El tema, el antropoegocentrismo como práctica del pensamiento crítico, una apuesta creativa que surge a raíz de pensar el programa de estudio del seminario de filosofía de la tecnología.

Después de buscar en la red los programas que se ofrecen en otras instituciones, de cotejar la literatura existente, de observar las disputas disciplinares entre la ciencia y la tecnología, me conecté a Netflix, como acostumbro para desconectarme de la teoría, y busqué en la programación lo más reciente sobre inteligencia artificial, biología sintética, física cuántica, y demás temas que me parecían pertinentes para completar mis indagaciones filosóficas.

Al iniciar el semestre le dije a los estudiantes que tenía un postulado, el del antropoegocentrismo, un neologismo, sin duda, incluso una tautología, cuyo fundamento ontológico, deontológico, epistemológico, me fue dado, a manera de desocultamiento, al terminar de ver la película Trascender (2014). Una película que habla de la inteligencia artificial y consiste en trasplantar la “conciencia” de un científico a una computadora, previo a su muerte física.

Sobre trasplantes se ha avanzado mucho, incluso ahora ya no son órganos lo único que se puede trasplantar, sino cuerpos enteros, como sucedió hace unos meses, aunque el resultado aún lo desconocemos. Quizá estemos alejados del trasplante de la conciencia, como se presenta en Trascender, pero no es lo más urgente a resolver sino preguntarnos el para qué.

La inmortalidad, la trascendencia, el elixir de la eterna juventud han sido los temas recurrentes desde hace cientos de años, el Poema de Gilgamesh hace referencia a ello, Yuval Noam Harari, historiador israelí, lo vuelve a plantear como uno de los tres problemas a resolver del hombre posmoderno en su libro titulado Homo Deus; los otros dos son la felicidad y la acumulación de datos.

La tradición filosófica también se ha encargado de ello, hablamos de este sujeto trascendental kantiano que conoce a priori, en una dimensión desconocida que se nos fue aclarando con la neurociencia y la genómica, la sinapsis y el ADN.

De repente, así como con la teoría de la relatividad de Einstein, la neurociencia revolucionó la teoría del conocimiento, parece que la ciencia superó a la filosofía. Con el paso de los siglos se fueron invirtiendo los papeles disciplinares: la filosofía dejó de ser la raíz del conocimiento y la ciencia aplicada nos adelantó por la izquierda. ¿A qué se debe esto? Tengo una hipótesis que consiste en la interpretación equivoca de la noción de techné en la definición antropológica e instrumental de la técnica moderna. Para desarrollarla, primero deconstruyo la noción de tecnología y posteriormente expongo cómo se vincula con el antropoegocentrismo y con el pensamiento crítico contemporáneo.

Techné versus técnica

Con respecto a la interpretación de la τέχνη versus técnica, parto del análisis que Heidegger elabora en el libro titulado Filosofía, ciencia y técnica, considerando diferentes acepciones etimológicas, genealógicas, filológicas y hermenéuticas de la noción de techné, entendida como arte, oficio, habilidad, destreza o medio, se puede relacionar y confundir, según el filósofo alemán, con conocimiento (ἐπιστήμη), creador (ποιητής), verdad (ἀλήθεια), forma (εἶδος) y poiesis (ποιέω).[2]

No hay rastros de la noción de técnica moderna en la Grecia clásica, y mucho menos podemos pensar que techné es la etimología de técnica, como afirma Alicia Olabuenaga:

Traducir techné por técnica es confundir la techné con la idea de un producto identificable y exterior a la propia acción que conduce hacia él. Y parece que esta concepción no es habitual en los autores antiguos, ni en los historiadores que se han dedicado a estudiar el mundo griego.[3]

Olabuenaga también comenta que en la mitología griega Prometeo no aparece como el inventor del fuego, “pero parece que Atenea, Hefaistos y Prometeo están relacionados con las artes derivadas del fuego y por lo tanto tienden a simbolizar, en el pensamiento mitológico, lo que podríamos llamar, la función técnica y a su vez una clase social: la de los artesanos”.

La función de la técnica es una noción posterior, que Olabuenaga vincula con el “milagro” griego, específicamente con la ciencia y la filosofía surgida en Grecia a partir del siglo VI a.C.

La ciencia griega se definirá como un saber operacional de la naturaleza y esto implica que la medida de la verdad viene dada por el éxito de la práctica […] No sólo sería improcedente, por lo tanto, hablar en este momento de un divorcio entre técnica y ciencia, sino que será el trasfondo técnico el que de origen a los modelos explicativos teóricos.

Precisamente en interpretaciones de este tipo, que aluden a un “trasfondo técnico que da origen a” es dónde debemos poner atención para comprender el fenómeno de la tecnología en las sociedades contemporáneas. Heidegger es uno de los primeros detractores en pensarlo así pues afirma que “mientras concibamos la técnica como instrumento, vamos a permanecer apegados a querer dominarla y omitiremos la esencia de la técnica” (p. 144).

En este sentido, cuando Heidegger habla de la techné piensa en el arte, no en el quehacer de la máquina: “¿Qué fue del arte? ¿Quizás sólo por breve pero elevado tiempo? ¿Por qué llevaron el sencillo nombre de τέχνη? Porque fue un desocultar que aportaba y pro-ducía y por eso pertenecía a la ποιητής [creador]. Este nombre recibió en último lugar y como nombre propio, aquel desocultar que impera a todo arte de lo bello, la poesía, lo poético”. (Heidegger, p.147)

Lo que me resulta más revelador del análisis de Heidegger no es necesariamente lo literal, sino la interpretación, la comprensión de la techné, del lenguaje empleado. Quisiera no extenderme más en esta parte, no porque no me parezca importante sino para poder explicar la segunda parte de mi análisis que consiste en deconstruir la tecnología.

El devenir antropoegocentrico

Como lo mencioné al principio, la noción de antropoegocentrismo deviene de una serie de inspiraciones intelectuales reveladas, desocultadas, por la presencia de Netflix y la filosofía en mi cotidiano. Esta noción la desarrollo a partir de la indagación de la historia de la filosofía de la tecnología. Para quienes no la conozcan, uno de los teóricos que más se cita cuando se alude a la historia de la filosofía de la tecnología es Carl Mitcham, de los primeros teóricos que agrupa su genealogía en dos bandos: el ingenieril-mecanicista, por un lado y el humanista-hermenéutico, por el otro.

El primer grupo enfatiza la apropiación de técnica a la ciencia aplicada. El segundo bloque hace hermenéutica de la noción de técnica. Para Mitcham teóricos como Ernst Kapp, Friedrich Dessauer estarían en el primer grupo, mientras que en el segundo entrarían Heidegger, Ortega y Gasset, Simondon, entre otros. Desde mi perspectiva esa división es arbitraria y no permite dar cuenta del antropoegocentrismo.

Como mencioné, la división que propone Mitcham para la filosofía de la tecnología no representa la problemática actual del fenómeno tecnológico ni para explicar el neologismo del antropocentrismo, por ello deconstruyo la aplicación antropológica e instrumental de la técnica moderna, como se observa en la siguiente matriz que he denominado “Etapas de la filosofía de la tecnología”:

Matriz 1: Etapas de la filosofía de la tecnología (Rodriguez, 2017)
Etapas / Características Mecanólogo (máquina) Technólogo (téchne) Organólogo (organismo)
Filósofos / Teóricos Marx, Ortega, Ellul Simondon, Heidegger, Haraway, Derrida Foucault, Deleuze, Virilio, Parente
Énfasis Ingeniería / materia Ontología Ontología sintética
Prototipo Robot Ciborg Clon
Necesidad Medios de producción Capital humano Patente
Sector económico Sector industrial Sector de servicios (primera generación) Sector de servicios (segunda generación)
Actividad Ciencia aplicada I+D local I+D global (procesamiento de información acelerado)

La división que propongo está basada en tres criterios: colateral, azar y contingente. La primera columna, la etapa “mecanólogo”, alude a lo colateral; la segunda, la etapa “technólogo” (nótese aquí el uso de la “h” intermedia, para darle continuidad a la apropiación de la techné, como lo vimos anteriormente) corresponde al azar; y la tercera columna, la etapa “organólogo”, corresponde al criterio de contingencia.

Lo que pretendo hacer con esta categorización de la filosofía de la tecnología, cuya metodología conjunta varias corrientes filosóficas y filológicas como la etimología, la genealogía, la hermenéutica, la fenomenología y la deconstrucción, aunada a la metodología matricial que desarrollé para estudiar las fronteras, consiste en difuminar las fronteras disciplinares que insisten en asumir que la tecnología y  la ciencia solo nos sirven para  proveer de progreso y modernización (entiéndase como proyecto de la ilustración y la modernidad) a las sociedades; un discurso recurrente en la tecnocracia contemporánea, resultado de la globalización.

Desde mi perspectiva, y con esto me adelanto a la conclusión, la tecnocracia es lo que da pie al antropoegocentrismo, entendido como las prácticas institucionalizadas, academicistas, del pensamiento crítico en el mundo. Ejemplos tenemos de sobra: la meritocracia del CONACYT que exige por un lado tener menos edad para conseguir becas y por otro lado más publicaciones (a destajo) para conseguir el estímulo del SNI; una práctica donde evidentemente el pensamiento crítico no encaja muy bien. Y éste es uno de los problemas menores porque finalmente el conocimiento tan especializado que realizamos los investigadores termina alienándose con lo que las instituciones nos exigen y evitamos así provocar un pensamiento crítico en nuestros estudiantes, ya no digamos en la sociedad.

Lo mismo le pasa a las organizaciones de la sociedad civil y a los defensores de derechos humanos, terminan alineándose a las instituciones financiadoras de proyectos “humanitarios” siempre y cuando cumplan con la cuota que exige la ONU, el Banco Mundial y el Fondo Monetario Internacional mediante un mecanismo de control de las actividades de cada una de estas organizaciones: la agenda mundial, la que está en curso se denomina “la agenda 2030 del desarrollo sostenible”, donde la ONU lleva la batuta, impone los temas y ofrece financiamiento a las organizaciones de la sociedad civil para que cumplan con esas metas.

En el argot de la administración se llama outosurcing, externalizar el empleo, precarizar las condiciones laborales de la gente, desburocratizar las instituciones y liberar al Estado de responsabilidades. Esto también es tecnología, mejor dicho, tecnocracia auspiciada por el desarrollo sublime de mecanismos de control o como se conoce en el ámbito fronterizo: inteligencia de seguridad.

Volviendo a la matriz y con esto voy finalizando la presentación. Voy a tomar solo una de las características de la matriz para comentar cada etapa. Las características, las ubican en el costado izquierdo de la matriz, son seis y se enuncian de la siguiente forma: filósofos estudiados, énfasis filosófico de la proyección de la aplicación técnico-tecnológico, prototipo desarrollado con la tecnología, necesidad a resolver con la implementación técnica-tecnológica, sector económico al que responde en el mundo, y actividad global a la que se refiere cada una de las etapas.

Ya comenté que los criterios empleados fueron lo colateral, el azar y lo contingente. Colateral entendido como el efecto secundario de una decisión razonada. Para explicar el cruce transversal de la matriz en la etapa llamada “mecanólogo”, considero la característica del sector económico para ejemplificarla: en la industria, la sustitución de la mano de obra al emplearse la máquina no disminuye el horario laboral sino todo lo contrario, para amortizar el costo de la inversión, los dueños-empleadores imponen más jornadas de trabajo a los operadores.

El azar en la etapa denominada “technólogo”, corresponde a dos acepciones, por un lado, a la griega clásica que como lo explica Olabuenaga, en el diálogo de Protágoras, Platón “plantea la cuestión de la función de la techné frente a la tyche”. Techné ya vimos que corresponde al arte, oficio, habilidad, destreza, mientras que la tyche es el azar, la fortuna, lo que los hombres no controlan; por ello, lo que se observa en el diálogo de Protágaras comenta Olabuenaga, “es la idea de que el verdadero progreso consiste en eliminar la tyche mediante la techné”, como se lee en el diálogo: “una nueva techné que asimile la deliberación práctica a la numeración, ponderación y medida” (citado en Olabuenaga).

La otra acepción del azar está dada por la teoría de la evolución darwiniana. Para comentar esta etapa considero la característica de necesidad que se refiere al capital humano, como lo comenté anteriormente, lo que el outosurcing nos obliga es a hacernos empresarios de nosotros mismos. Tomo por ejemplo lo que escribí cuando estuve haciendo investigación de campo en la Unión Europea sobre las fronteras del espacio Schengen y la mal denominada crisis de refugiados sirios:

El otro nivel que me parece aún más perverso lo ubico en lo que Foucault denomina “mejora del capital humano”. Es decir, lo que hemos advertido con la mal llamada “crisis de refugiados” ha sido una selección étnica y racial de quiénes sí pueden entrar a la Unión Europea y quienes no son aptos. Lo observamos con las declaraciones de Angela Merkel en agosto de 2015 cuando públicamente afirmó que Alemania recibiría a un millón de refugiados sirios. Los sirios que en ese entonces estaban arribando a las costas europeas, eran sirios de clase media, profesionales casi todos, lo que da lugar a la perversión biopolítica que constituye la creencia de que los individuos somos nuestra propia empresa y debemos actuar en función de ello: “La migración es una inversión, el migrante es un inversor. Es un empresario de sí mismo que hace una serie de gastos de inversión para conseguir cierta mejora” (Foucault, 2012: 234).[4]

Étienne Balibar en el texto de Ciudadanía, también se refiere a este capital humano de la siguiente manera: “El individuo ‘desafiliado’ (o desincorporado) —por ejemplo, un joven proletario desempleado y sin perspectiva de empleo estable, ya sea de origen migrante o no— es un sujeto a quien se le dirigen permanentemente conminaciones contradictorias. Debería comportarse como un gran “emprendedor de sí mismo” siguiendo el nuevo código de valores neoliberales, de manera que exhiba una autonomía cuyas condiciones de posibilidad le son al mismo tiempo retiradas o inaccesible” (Balibar, 2013:184-185).

Finalmente, lo contingente en la etapa del “oranólogo” sirve para explicar aquello que puede o no pasar, para ello utilizo la característica que se refiere al énfasis filosófico, en este caso, la ontología sintética. Sobre la noción de ontología en relación con la tecnológica, Heidegger es quien más y mejor la desarrolla, no me voy a detener en este punto. Lo que me interesa es explicar cómo estoy pensando la ontología sintética con un ejemplo: la biología sintética que diseña funciones nuevas que no se encuentran en la naturaleza; se ayuda y complementa de otras ramas y ciencias, la biología molecular es una de ellas, otra es la biotecnología.

Evidentemente hay varias maneras de percibir y desarrollar las técnicas moleculares. Los ecólogos microbianos, como comenta Laura Espinosa Asuar, las utilizan para descubrir las asociaciones que tienen las bacterias con factores bióticos, ya que forman relaciones muy estrechas entre ellos para poder vivir, lo cual sirve para describir la diversidad, la conservación, la evolución, la ecología y los procesos biogeoquímicos de lugares como Cuatro Ciénegas en Coahuila.

Otro campo que está siendo desarrollado es el de organismos artificiales, se empezó con “la creación de una célula bacteriana controlada por un genoma sintetizado químicamente”, y en la actualidad están tratando de “imitar la naturaleza” mediante el prototipo de una célula artificial que pueda ser controlada para combustibles, medicamentos, productos químicos o enzimas, o incluso para fines médicos como trasplantes en un organismo; pero hoy en día no se puede hablar aún de auténticas células artificiales. Evidentemente en todo este procedimiento está presente lo contingente, no sólo sabemos si se pueda lograr, sino desconocemos el producto que resulte de esto.

Si nos adelantamos un poco, como casi siempre lo hacen los literatos, los cineastas, los artistas en general, quienes enuncian los problemas antes de que los científicos sociales y humanistas teóricos los comprendamos, también pude encontrar en netflix una serie llamada Orphan Black, una serie canadiense de 2013 que aborda el tema de la clonación, de la inmortalidad, de la evolución de la humanidad mediante diseño genético.

La protagonista, las protagonistas, son perseguidas por los dueños del laboratorio que dieron vida a los clones, no solo mujeres, también hombres, quienes poco a poco se mueren por carecer de la cura para el padecimiento genético que comparten.

Suponiendo que la ficción se haga realidad, los problemas axiológicos a los que nos enfrentamos son varios y complejos pues aluden a un paradigma aún no reconocible en el derecho, la política, la ética contemporánea; es decir, cuando las protagonistas de la serie enumeran sus preocupaciones filosóficas derivadas de la precarización de su vida, nos proponen los ejes en los que podemos abordar la ontología sintética: poder decidir sobre nuestros cuerpos, decidir quiénes somos y a quién amamos, luchar por la familia que elegimos, por nuestra libertad, por un nuevo futuro, y concluyen diciendo: juntas somos una.

La apuesta epistemológica de la ontológica sintética nos obliga necesariamente a deconstruir la heteronormatividad, el parentesco, la ciudanía de sangre, y a plantear la legislación ad hoc a las necesidades actuales. En el hipotético caso que se pueda realizar la clonación de humanos o la copia sintética de células, piensen en óvulos sintéticos, ¿quién tendrá los derechos de la patente y el control de los organismos? Los laboratorios que los producen. Lo azaroso de la evolución, un factor determinante en la teoría darwinista será controlado y se dará paso a lo colateral y lo contingente. De ahí que las tres etapas a las que me he referido no se excluyen ni se superan, se complementan, se yuxtaponen.

No pueden quitarme mi humanidad

¿Humanismo, posthumanismo, transhumanismo, de qué estamos hablando? De todo y de nada, es la mera nomenclatura del antropoegocentrismo que pone en el centro de la discusión el ego de los seres humanos por encima de sus sociedades. “Juntas somos una” dicen las protagonistas de Orphan Black, una cosmovisión ancestral de muchos pueblos que nos hemos negado a atender para trascender como humanidad porque el peso de la individuación nos ha oprimido en nuestra práctica de pensamiento crítico y en nuestra práctica social desde hace un par de siglos, por lo menos.

Podemos revertirlo, evidentemente sí, primero haciéndonos conscientes, segundo con voluntad. Con el antropoegocentrismo creemos que podemos poner en práctica los tres atributos de lo divino que menciona Paul Virilio en el libro titulado El cibermundo, la política de lo peor: “la ubicuidad, la instantaneidad y la inmediatez; la visión total y el poder total” (p. 19). Y para ello hemos recurrido a lo más sutil de los mecanismos de control con un alto costo social que se traduce en pérdida de identidad, de libertad, de seguridad y de expectativas de calidad de vida. Pero como dice Heidegger, y también Virilio, citando a Hölderlin: “Allí donde está el peligro, allí crece también lo que salva” (p.31).

¿Qué nos puede salvar? Para Heidegger el lenguaje, el arte, recuperar la noción de techné. Para Virilio, la corporeidad.

Hay tres cuerpos que están indiscutiblemente ligados: el cuerpo territorial, es decir el del planeta y la ecología, el cuerpo social, y finalmente el cuerpo animal o humano. De ello se deriva la necesidad de recolocarse con relación al otro —la cuestión del prójimo y de la alteridad—, pero también con relación a la Tierra, es decir, al mundo propio. No hay cuerpo propio sin mundo propio, sin situación. […] Ser es estar presente aquí y ahora. (Virilio, p. 46)

O lo que es lo mismo a la inmanencia spinoziana. Para comprender mejor esta noción recomiendo ver el final de la película llamada Lucy. La protagonista logra emplear al cien por ciento la capacidad de su mente gracias al consumo de cierta sustancia, lo que le permite sentir el materialismo histórico al tiempo de poder estar presente en todos lados. “La vida nos fue dada hace millones de años, ahora sabes lo que se puede hacer con ella”, dice Lucy.

Virilio por su parte nos invita a pensar en la sensación de estrechez (p. 50), sensación que nos impide pensar más allá de nosotros y que potencializa el antropoegocentrismo en la época de la tecnocracia.

Roxana Rodríguez Ortiz

Chihuahua, 2017.

_______________________

[1] Conferencia magistral presentada en la XXXIX Semana del Humanismo, Universidad Autónoma de Chihuahua, 10 noviembre 2017.

[2] ἐπιστήμη ἡ (sust.) Nivel básico ‘conocimiento’, ‘ciencia’, experiencia, formas de pensamiento

τέχνη ἡ (sust.) Nivel básico ‘arte’, ‘oficio’, habilidad, destreza

ποιέω, ποιῶ (verbo)Nivel básico ‘hacer’

ποιητής ὁ (sust.) Nivel básico ‘creador’, ‘autor’, poeta

ἀλήθεια ἡ (sust.) Nivel básico ‘verdad’, ‘realidad’

εἶδος τό (sust.) Nivel básico ‘aspecto’, ‘forma’, ‘figura’

τύχη ἡ (sust.) Nivel básico ‘azar’, ‘fortuna’

http://www.dicciogriego.es/lemas

[3] Alicia Olabuenaga, “De la técnica a la techné”, disponible en http://serbal.pntic.mec.es/~cmunoz11/techne.html, fecha de consulta: 4 de noviembre 2017.

[4] Para más información véase el libro Cartografía de las fronteras. Diario de campo, versión digital disponible en: https://www.amazon.es/Cartograf%C3%ADa-las-fronteras-Diario-campo-ebook/dp/B01N8XPG9N/ref=sr_1_1?ie=UTF8&qid=1510243165&sr=8-1&keywords=roxana+rodriguez+ortiz

Los límites de la hospitalidad en las fronteras geopolíticas contemporáneas

La intención de este texto consiste en deconstruir el concepto de hospitalidad a partir de dos posturas, la primera de ellas se basa en la idea universal de hospitalidad (Kant), la segunda, en el planteamiento de la ley incondicional de la hospitalidad (Derrida), con el objetivo de establecer una guía teorética que sirva para entender el fenómeno fronterizo desde lo epistémico, ontológico y estético.

Para ello, expondré la teoría de estos dos filósofos tomando como base algunos textos (en Kant, La paz perpetua y La metafísica de la moral; en Derrida, La hospitalidad y On Cosmopolitanism and Forgiveness), con la intención de identificar la diferencia principal entre sus planteamientos (lo deontológico versus lo ontológico), y ejemplificaré esta diferencia con dos situaciones: los flujos migratorios que cruzan la frontera México-Estados Unidos (ya sean migrantes centroamericanos o mexicanos), y la oleada de refugiados sirios que ha llegado a la Unión Europea. La ejemplificación de estas dos situaciones me permite evidenciar la distancia epistemológica que existe entre la teoría y la práctica, y la necesidad de proponer políticas migratorias que consideren modelos de sociedad ad hoc a las particularidades locales de poblaciones de recepción (destino), origen y tránsito.

Este texto está dividido en dos partes: la primera es un abordaje teórico-comparativo de dos filósofos distantes en el tiempo y en su concepción sobre hospitalidad; la segunda es un abordaje práctico-comparativo de dos situaciones distantes en geopolítica que comparten causas y circunstancias de movilidad humana.

Rodríguez_Los límites de la hospitalidad

Rodríguez, Roxana. “Los límites de la hospitalidad en las fronteras geopolíticas. Estudio comparativo intercontinental”. En Artega, Oliva, Rodríguez (eds.) Hospitalidad y Ciudadanía. De Platón a Benhabib. México: UACM-Itaca, Volumen 1, 1º edición, 2017. ISBN: 978-607-9465-36-0.

Seminario de Biopolítica y Autoinmunidad, inicia 24 de enero, Plantel San Lorenzo Tezonco UACM

Síntesis

Más de una década ha pasado desde el evento 9/11 y en 2015-2016 experimentamos diferentes formas de suicidio, usando la metáfora derridiana, en las democracias occidentales, como la guerra civil siria, la llegada de miles de refugiados sirios, afganos, iraquíes, a costas europeas. La consolidación del Estado Islámico de Levante (ISIS), organización que reconoce los ataques terroristas de París y Bruselas (de 2015 y 2016), pero también de distintos países en Medio Oriente.

Situaciones que si recapitulamos la historia de los siglos XX y XXI principalmente, podremos advertir que no son resultado de la casualidad. En todo caso, son resultado de lo que Derrida llama el “orden mundial”. En función de los anterior, en el Seminario de Problemas: Biopolítica y Autoinmunidad analizaremos cómo se ha conformado dicho “orden mundial” derivado del colonialismo histórico, los epistemicidios, y específicamente la biopolítica.

Ahora bien, cuando se habla de biopolítica en Foucault es necesario distinguir dos momentos: el primero, el que se refiere justamente a la “irrupción de la naturalidad de la especie dentro de la artificialidad de una relación de poder” (Foucault, 2008: 36); el segundo, en el que no solo afirma sino que estudia “el liberalismo como marco global de la biopolítica” (Foucault, 2012: 35). Ambas acepciones de la biopolítica están íntimamente ligadas con el proceso autoinmune dado que por una parte se refiere a “una técnica política” para controlar el medio; mientras que, por otro lado, se refiere a la racionalización del ejercicio del gobierno con el liberalismo como directriz ideológica.

En este sentido, el objetivo del seminario es estudiar, en primer lugar, las escuelas de pensamiento que circunscriben el andamiaje teórico de dos representantes de la escuela francesa (Derrida y Foucault) del siglo XX, particularmente el estructuralismo y el postestructuralismo. En segundo lugar, estudiar la obra en la que estos dos filósofos elaboran sus críticas al orden mundial, ya sea como biopolítica o autoinmunidad. En tercer lugar, cómo se vinculan dichos cuestionamientos con los filósofos de la periferia, pienso en el epistemicidio de Bonaventura de Sousa Santos, en la transmodernidad de Enrique Dussel, y en la necropolítica de Achille Mbembe.

Temario

Unidad I: Escuela francesa del siglo XX

Estructuralismo

Postestructuralismo

Principales representantes

Influencia en el pensamiento latinoamericano

Unidad II: Biopolitica.

Michel Foucault

Tecnologías del poder

Capital humano

Racionalización del ejercicio de poder

Unidad III: Autoinmunidad.

Jacques Derrida

Triple suicidio:

Simbólico y estratégico

El temor de lo peor está por venir

Calculo vicioso de la represión.

Unidad IV: Necropolítica

Colonialismo interno

Epistemicidio

Desplazamiento de las capacidades históricas asociadas al Estado-nación

Formas espaciales de reterritorialización

Borderización de la corporalidad

 

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Más información en:

Seminario de problemas: Biopolítica y Autoinmunidad

Seminario filosofía y arte

Desde 2010 se imparte el Seminario de Arte y Filosofía en la Universidad Autónoma de la Ciudad de México; anclado a la Licenciatura en Filosofía e Historia de las Ideas, y con la colaboración de Estudios Fronterizos, grupo interdisciplinario de investigación que aborda al concepto de frontera y los fenómenos migratorios en el mundo.

En 2015 el Seminario de Arte y Filosofía se centrará en la relación que existe entre Filosofía y Arte e incluso entre Filosofía y Estética; proponiéndonos así complejizar el binomio Estética y Arte incorporando en este espacio de discusión el cuestionamiento o problematización filosófica. ¿Por qué el arte puede constituirse en un problema filosófico ¿Cómo responde el arte a las complicidades filosóficas de la metafísica de la presencia? Son, por ejemplo, algunos de las preguntas que abordaremos durante este semestre.

El “arte” ha sido parte nodal en los discursos de muchos filósofos, y es en el siglo XIX cuando esta “liberación” de las artes con respecto a las heteronomías religiosas y políticas, se distancia de lo filosófico y se vuelve meramente estético, mediante la implementación de diferentes sistemas de pensamiento que pretendían universalizar el juicio estético. Es en este sentido que, a lo largo del semestre, nos proponemos realizar un esbozo selectivo del pensamiento filosófico, desde los griegos hasta la actualidad, acerca del arte y de las artes (haciendo hincapié en la modernidad y la posmodernidad), puesto que el arte se ha convertido en una vía alterna para repensar los planteamientos más íntimos como serían la definición y afirmación del sujeto o el sentido del ser.

Calendario, lecturas y más información en Docencia UACM

Hospitalidad & Ciudadanía: de Platón a Benhabib

Para el semestre 2015-I propongo un seminario colectivo, con colegas especialistas en filósofos que desarrollaron posturas conceptuales referentes a Hospitalidad & Ciudadanía, como parte de las actividades de EstudiosFronterizos.org, grupo de investigación que coordino en la UACM.

La idea de conformar este seminario desde la filosofía consiste en  que los argumentos vertidos puedan ser una herramienta de análisis para el estudio de los fenómenos migratorios y fronterizos. El seminario es abierto a todo público interesado en la discusión filosófica de estos conceptos.

Pueden consultar el programa y las lecturas en Docencia UACM

Semblanza de les ponentes:

Luis Ramos

Es Doctor en Filosofía (2008) por la Universidad de Salamanca con la tesis «El concepto de ingenium en Spinoza: análisis ontológico, epistemológico, ético y político», que mereció el Sobresaliente Cum Laude. Es Licenciado en Filosofía (1998) y Maestro en Filosofía (2000) por la Facultad de Filosofía y Letras de la UNAM. Es Profesor-Investigador de la UACM e investigador del SNI, Nivel I.

2014 apoya a la Dra. Laura Benítez en la dirección del Proyecto PAPIIT-DGAPA de la UNAM, IN 402614, titulado «El problema de la substancia en la Filosofía Moderna y sus antecedentes». Es coeditor junto con la Dra. Benítez del primer libro de este proyecto, que actualmente se encuentra en dictamen en el Departamento de Publicaciones del Instituto de Investigaciones Filosóficas de la UNAM. Es coordinador del Seminario Permanente sobre Maquiavelo y sus críticos, proyecto de la UACM y la UAM-Iztapalapa. Actualmente tiene dos libros en dictamen como coeditor: con Eduardo Sarmiento: Maquiavelo y sus críticos, Editorial Signos, UAM-Iztapalapa; y con Laura Benítez: El problema de la sustancia en la Filosofía Moderna, UNAM.

Su investigación se centra en el análisis de los conceptos de naturaleza humana y libertad en la Filosofía Moderna, a través de su estudio en las relaciones entre metafísica, epistemología, ética, filosofía política, estética e historia. Ha publicado seis artículos y diez capítulos en libros sobre estas relaciones en Maquiavelo, Descartes, Hobbes, Spinoza, Vico, Rousseau y Kant. Asimismo, cuenta con doce artículos y capítulos de libros en dictamen o en edición para ser publicados. Por ejemplo: «Invitación a filosofar: Elogio crítico de un compromiso», «Spinoza on Sensory Perception», «Spinoza on Language», «Sustancia, inmanencia e individualidad en Spinoza», «El ingenio de la multitud según Spinoza», «Ingenio e imaginario colectivo en Spinoza. El caso del estado hebreo», «Ingenio y multitud en Maquiavelo y Spinoza», «Libertad y conato de la multitud en Spinoza y Maquiavelo», «Aproximaciones a la función del ingenio en la formación de las naciones en Spinoza y Vico»,  «La teleología en el modelo del hombre libre de Spinoza: discusión con Platón». De 2004 a 2008 fue consultor del área de filosofía en el Instituto de Educación Media Superior del DF. En esta línea, ha publicado dos libros de Ética y Valores para bachillerato de la SEP bajo el modelo educativo de competencias (Fernández Editores, 2010) y dos libros de Ética y Valores para bachillerato con el modelo constructivista (Fernández Editores, 2008). Asimismo, es coautor del libro de introducción a la filosofía del IEMS-DF.

Ha impartido las siguientes asignaturas en la UACM, la UNAM y otras universidades nacionales e internacionales: Filosofía de la Historia; Teorías de la historia y de la historiografía; Historia de la Filosofía de Bacon (principios del siglo XVII) a Kant e inicios del Idealismo Alemán (principios del siglo XIX); Epistemología; Ética y filosofía moral; Filosofía política.

Mariela Oliva

Maestra en Filosofía y Licenciada en Pedagogía por la Universidad Nacional Autónoma de México. Es profesora fundadora del proyecto educativo de la Universidad Autónoma de la Ciudad de México. A lo largo de estos años ha participado como docente en los programas académicos de Integración, Ciclo Básico y Ciclo Superior del Colegio de Humanidades y Ciencias Sociales.

Actualmente es profesora-investigadora de la academia de Filosofía e Historia de las Ideas y co-responsable del grupo de investigación “Cuerpo y Subjetividad” de la Universidad Autónoma de la Ciudad de México y maestra de asignatura en el Colegio de Filosofía de la UNAM con la materia de Textos 5 (Spinoza) y Seminario Optativo (Filosofías del cuerpo).

Consecuente con sus inquietudes personales y experiencia profesional, busca vincular y establecer un diálogo entre las filosofías, la historia de las ideas y los aprendizajes, a través de otros registros, miradas y encuentros, principalmente desde el cuerpo, las pasiones humanas, la conciencia y el inconsciente, mediante el estudio y la experimentación con diversas técnicas de trabajo ritual, corporal y escénico. Así, se formó como psicoterapeuta corporal en el sistema Río Abierto en México y Argentina, es Maestra de yoga formada en yogaespacio México centrada en el estilo Vinyasa con especialidad en yoga restaurativo. Ha combinado su investigación psicocorporal y filosófica con diversas técnicas de trabajo corporal y escénico como: Danza Contemporánea, Danza Japonesa Butoh, técnica teatral “Dojo” de Pol Pelletier, trabajo de voz, bioenergética y meditaciones activas, entre otras.

Dedica su trabajo de investigación al estudio de la obra de Baruch Spinoza, la actualidad de su pensamiento, sus retos e implicaciones políticas y las diversas líneas de interpretación del spinozismo, centrándose en el territorio metafísico del deseo en su Ética como anticipación a las psicoterapias del siglo XX y XXI. Asimismo, propone la reflexión y el desarrollo de metodologías de aprendizaje y sistemas de pensamiento que recuperen el cuerpo y las emociones en la constitución de la(s) subjetividad(es) y la colectividad desde el pensamiento postestructuralista, la decolonialidad, el arte y los estudios culturales.

En 2014 participa en la convocatoria UACM-Gedisa con el ensayo titulado: “La inmanencia del deseo: Un estudio sobre la subjetividad ética y el amor a la existencia en Spinoza”, siendo seleccionado para su publicación en la Colección Palabras autónomas.

Leonel Toledo

Ha realizado su investigación en torno a los principales temas filosóficos del Medioevo, el Renacimiento y la modernidad temprana, y ha publicado artículos especializados sobre el humanismo, el empirismo, el escepticismo y el racionalismo; asimismo, él se ocupa de temas de filosofía natural en la modernidad (ss. XVI-XVIII), desde el contexto de los diversos problemas filosóficos, científicos y teológicos. Recientemente, el Dr. Toledo ha escrito sobre Filosofía de la educación y los encuentros entre filosofía e historiografía. Leonel Toledo formó el grupo de investigación “Seminario Permanente de Historia de la filosofía”.

Mylai Burgos

Es Licenciada en Derecho por la Facultad de Derecho de la Universidad de la Habana, y Maestra en Derecho por la Universidad Nacional Autónoma de México. Actualmente Candidata a Doctora por el Posgrado de Estudios Latinoamericanos de la UNAM trabajando temáticas de Filosofía del Derecho en América Latina desde perspectiva críticas.

Desde el punto de vista docente es profesora de la Academia de Derecho de la Universidad Autónoma de la Ciudad de México y de la Facultad de Derecho de la UNAM en el área de Filosofía e Historia del Derecho, Derecho Constitucional, Derechos Fundamentales y Epistemología y Metodología Jurídica. Imparte clases a nivel Maestría en la Facultad de Derecho, UASLP) y en el CEDEJUS junto al Ilustre Nacional Colegio de Abogados de México. Por último, es docente en la Comisión de Derechos Humanos del DF (Servicio Profesional de Carrera).

Es integrante del Colectivo de Estudios Críticos en Derecho (RADAR) constituido desde Marzo 2005 por juristas comprometidos con el uso del derecho para la transformación social mediante el acompañamiento a movimientos sociales.

Trabaja en proyectos de investigación vinculados a universidades (UACM, UNAM, FLACSO, CIESAS), ong´s (Hábitat International Coalition, América Latina) y movimientos sociales en México, que versan sobre los derechos humanos desde perspectivas críticas, con especificidad en los derechos sociales y los derechos de los pueblos indígenas: su fundamento, realización y exigibilidad.

Tiene diversas publicaciones sobre temas teóricos y prácticos de derechos humanos, epistemología jurídica crítica y sobre el derecho en el sistema político jurídico cubano.

Coautora y capítulo de libro; “La exclusión del discurso liberal dominante de los derechos” en el libro, Sin derechos. Exclusión y discriminación en el México actual”, Instituto de Investigaciones Jurídicas, UNAM, México. Febrero, 2014.

Coautora del Manual de Derechos Campesinos para Jueces y Juezas sobre la protección de los derechos de las campesinas y campesinos, Habitat Internacional Coalition-América Latina (HIC-AL), Vía campesina, FIAN, CENEJUS, UASLP, Fundación Rosa Luxemburgo. Noviembre 2013.

Juan Manuel Contreras

Desde 10/2003 Profesor-Investigador de tiempo completo en la Academia de Filosofía e Historia de las Ideas (AFeHI) de la Universidad Autónoma de la Ciudad de México (UACM).

 Formación profesional

2005-2010 Estudios de doctorado en la Hochschule für Philosophie, München (Alemania).

Grado de Doktor phil., con “Summa cum laude” nota 1.

Tesis: Das Nican mopohua: kritischer Ausdruck des indigenen Denkens. Eine ethische und politische Lektüre, ”El Nican mopohua: expresión crítica de pensamiento indígena. Una lectura ético-política”.

2001-2003 Estudios de maestría en filosofía en la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM).

Grado de maestro en filosofía con mención honorífica.

Tesis: La filosofía de la realidad histórica de Ignacio Ellacuría.

1997–2001 Estudios de licenciatura en filosofía en la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM).

Título de licenciado en filosofía con mención honorífica y receptor de la medalla “Gabino Barreda”.

Acreedor en cada uno de los semestres de la licenciatura a diplomas de reconocimiento académico.

Tesis: Exégesis bíblica y hermenéutica filosófica.

1992-1996 Estudios de licenciatura en Ciencias Religiosas en la Universidad La Salle (ULSA).

Trabajo terminal: La eclesiología latinoamericana de Leonardo Boff.

Otra información relevante

Desde el 2005 hasta el 2010 becario del Stipendienwerk Lateinamerika-Deutschland E.V., con sede en Tübingen, Alemania.

Desde 2005 miembro del Curatorio México-Sur del Intercambio Cultural Alemán-Latinoamericano (ICALA).

Desde el 2010 responsable de los becarios del Curatorio México-Sur en Alemania.

Desde el 2011 miembro del Sistema Nacional de Investigadores (SNI).

Desde el 2014 aspirante aceptado para realizar estudios de Habilitation en la Julius-Maximilians Universität Würzburg, Alemania.

Gabriel Medina

Chileno (Reside en México desde 1994). Maestro en Ciencias Sociales, por FLACSO, y candidato a Doctor en Ciencia Social con Especialidad en Sociología, por El Colegio de México .

Profesor Investigador de la Universidad Autónoma de la Ciudad de México (UACM). Diseñó el Plan de Estudios de la Licenciatura ‘Comunicación y Cultura’. Coordinador del proyecto del Posgrado en Estudios Descoloniales de la UACM. Coordinador del Proyecto de Investigación Juventudes Latinoamericanas, Gobernanza y Decolonialidad. Actualmente se desempeña como Coordinador de Comunicación de la universidad.

Diseñó, y entre 2008-2012 coordinó, el Diplomado Mundos Juveniles a distancia en el Seminario de Investigación en Juventud (SIJ) de UNAM.

Colabora en el Diplomado en Culturas Juveniles (UAM-I) y en la Universidad Intercultural de los Pueblos del Sur, UNISUR, Estado de Guerrero.

Ha sido profesor invitado en las Universidades de Bologna y Parma (Italia), Universidad San Sebastián y Diego Portales (Chile), Universidad Nacional Mayor de San Marcos (Perú) y Universidad de Cuenca (Ecuador).

Trabaja en Teorías de la Identidad, Culturas Juveniles, Sexualidades Masculinas, Pedagogía Intercultural, Juventudes y Política y dispositivos tecnológicos; sobre lo que ha publicado e impartido conferencias en distintos foros académicos de Iberoamérica. Sus proyectos de investigación en curso abordan la reconfiguración juvenil de la política; la interculturalidad, como apuesta epistémica que desmote la tradición eurocéntrica de las ciencias sociales, y; la Geocultura situada en la producción de las representaciones sociales sobre los sujetos joven y afromexicano en la institucionalidad educativa y en la reflexión académica en el México moderno.

Entre sus últimas publicaciones destacan la edición de los libros: Travesías en la Educación a distancia. Sistematización diplomado Mundos Juveniles (2010-UNAM. Ed); Cultura y Poder (2010-UACM. Ed) y Juventud, Territorios de Identidad y Tecnologías (2010-UACM. Ed); y “Tradiciones y Prácticas de identidad de la Comunidad Afromexicana. Cuajinicuilapa-Costa Chica. Estado de Guerrero, México, SubSecretaría de pueblos Afros del Estado de Guerrero (en prensa).

Concepción Delgado

Doctora en Ciencias Políticas y Sociales por la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM). Merecedora en dos ocasiones de la Medalla Alfonso Caso, por sus estudios de maestría y doctorado, otorgada al Mérito Académico por la UNAM. Durante 2003, realiza una estancia de investigación, bajo la invitación de Michel Maffesoli en el Centro de Estudios sobre lo Actual y lo Cotidiano (CeaQ, por sus siglas en francés) en La Sorbona, París V, donde desarrolla un modelo de análisis para el estudio de la reconstrucción de las identidades políticas, sociales y culturales en el contexto de las nuevas estructuras globales. En 2010 recibe la Beca del Conseil International d’Études Canadiennes para impulsar la investigación sobre “La construcción de nuevas ciudadanías derivadas de la articulación de las redes aformales de la Ciudad de México”. En 2013-2014, es convocada por Seyla Benhabib, Eugene Meyer Professor of Political Science and Philosophy, de la Universidad de Yale, con el propósito de llevar a cabo una estancia posdoctoral y trabajar en torno a los nuevos modelos de ciudadanía contemporánea insertos en el debate filosófico-político relacionado con los dilemas de la ética y normativa moral; esfera pública y privada; soberanía nacional y orden supranacional; y democracia. En 2014 participa en la Convocatoria Gedisa-UACM y su ensayo sobre Los dilemas de la ciudadanía para la realización de los derechos humanos: de Arendt a Benhabib es seleccionado para su publicación en la Colección “Palabras Autónomas”. Actualmente coordina el Grupo de Investigación Tradición Crítica de la Filosofía del Sujeto (GIT), imparte seminarios en el Posgrado en Humanidades y Ciencias Sociales y Licenciatura en Ciencia Política y Administración Urbana de la UACM y pertenece al Sistema Nacional de Investigadores, Conacyt. Entre sus últimos títulos: Una imposible vuelta a casa. Identidades nómadas y múltiples (2007); Violencias soterradas y el retorno de la alteridad radical. Ensayos sobre la comunidad por venir seguidos de la mano de Derrida (2010); y, Emergencia de ciudadanías desentrañadas en un mundo global (2012).

Presentación del libro Cultura e identidad en la región fronteriza MEX-EUA… 9 de mayo en el SPECHF

El Seminario Permanente de Estudios Chicanos y Fronterizos invita

a la presentación del libro

Cultura e identidad en la región fronteriza México-Estados Unidos. Inmediaciones entre la comunidad mexicoamericana y la comunidad fronteriza , de Roxana Rodríguez Ortiz (Universidad Autónoma de la Ciudad de México). Comentaristas: Francisco Javier Guerrero Mendoza, Juan Manuel Sandoval y la autora. (Vino de honor)

Viernes 9, 17:30 hrs.

Sede: “En Ca´ Iturriaga”, Avenida Miguel Ángel de Quevedo No. 690-C, Villa de Coyoacán.

Cultura e identidad

Postales sobre la retrospectiva de Insite en la Tallera

I. El shock

Llegamos a Cuernavaca, esperamos afuera del recinto, de la casa-Taller que en algún momento fue de Siqueiros y que ahora es un museo en medio de un fraccionamiento de Cuernavaca. Un lugar idílico para crear, para disfrutar del clima, para huir de la ciudad. Un lugar que desde afuera impone por los dos murales que cercan su fachada. Esperamos. Un vaso de agua de sabor para calmar la sed. Esperamos. Me dijeron: “es una exposición de fronteras, o algo así”. Finalmente llegaron las invitadas de honor para inaugurar la exposición: “Insite. Cuatro ensayos de lo público, sobre otro escenario”.

[Insite en Cuernavaca, pensé en tono de pregunta, pero si Insite es en y de la frontera, qué hace en Cuernavaca.]

Esperamos nuevamente a que la gente entrara, recorriera y saliera con la ilusión de ver con calma la exposición. No resulto, en las inauguraciones siempre hay demasiada gente, pero aun así algo se puede ver.

La primera impresión no es la mejor. Recorrí en diagonal la sala, no sabía qué veía pero todo se me hacía conocido: la tipografía, la museografía, la selección de las obras. Llegué al último rincón de La Tallera donde se transmitía el video de la acción que Javier Téllez realizó en 2005, la último vez que Insite se hizo presente en la frontera Tijuana-San Diego. Entré, reconocí al hombre bala y sentí alivio. En ese momento entendí que era una retrospectiva del festival artístico que desde 1994 centró la mirada de la frontera Tijuana-San Diego con una perspectiva distinta de las ciudad fronterizas que incluye voces polícromas del quehacer fronterizo.

Me sumo a la retrospectiva y propongo una mirada filosófica de la hospitalidad con base en tres imágenes que me resuenen todo el tiempo cuando se alude a dicho concepto:  el hombre bala de Javier Téllez;  el Caballo de Troya de Marco R; y la pieza de afuera.

II. El hombre bala que cruza la frontera

Cuando hablamos de Insite (y en general del arte posmoderno, sí, posmoderno, aunque cauce escozor en los letrados críticos de arte) hay que diferenciar entre la obra de arte per se y la acción hecha obra de arte mediante el video. Esto sucede con el video del hombre bala, o mejor dicho, One Flew Over the Void (bala perdida) de Javier Téllez. Esta acción de cruzar la frontera realizada en 2005 que consistió en que un sujeto  (que pudo haber sido cualquiera, como son los migrantes que a diario intentan cruzar la frontera) fue lanzado de Tijuana, con destino San Diego, mediante un cañón que lo hizo volar por el aire y cruzar el muro metálico que no sólo separa la playa de forma grotesca, ejemplifica la ausencia de una política de hospitalidad entre países que comparten una frontera. Es precisamente esta ausencia de la que habla Derrida en su texto La hospitalidad.

Acaso existe una ley incondicional de la hospitalidad, se pregunta el filósofo argelino-francés, mientras elabora la deconstrucción del planteamiento kantiano de la ley universal de hospitalidad. Parece un trabalenguas y lo es de facto pues mucho decimos y nos decimos hospitalarios pero en la práctica lo deseamos menos. La hospitalidad es un concepto promiscuo y engañoso, como también lo es la tolerancia.

El hombre bala de Téllez alude a esta ambivalencia del concepto hospitalidad: un sujeto que tiene pasaporte estadounidense (como se muestra en el video) vuela por el aire cruzando fronteras porosas (el idilio de los demócratas liberales); casualmente estas fronteras porosos son parte del espectáculo porque para realizar esta acción se tuvo que pedir permiso y hacer que dos gobiernos coincidieran agendas políticas. No fue propiamente una transgresión. La transgresión casi siempre está en el imaginario colectivo. La hospitalidad se hizo latente como política cultural, no como una ley incondicional.

III. El caballo de dos cabezas en la línea

Marcos Ramírez ERRE, artista del norte de México, produjo en 1997 la pieza Toy-an Horse & Troyan Horse, un símil del Caballo de Troya bicéfalo instalado en la línea (denominada así por quienes pacientemente esperan cruzar al otro lado de la frontera en cualquiera de las garitas de Tijuana; una línea en lo vertical y perpendicular a la frontera).

Esta instalación no está presente en la retrospectiva de la Tallera (supongo que por la dificultad de transportar una pieza de madera de 10 mts., de largo y 9 de ancho). Sin embargo, el cuestionamiento del concepto de hospitalidad está presente en esta obra, pues a diferencia de la anterior, este caballo no cruza la frontera, se queda parado en la línea que divide un país de otro. La frontera en este caso, es la frontera de la securitización donde los migras deciden quién pasa y quién no. Ausencia nuevamente de una política de la hospitalidad.

Cuando Kant en Sobre la paz perpetua hace el planteamiento de lo hospitalario no toma en consideración las diferencias estructurales de las culturas y mucho menos de culturas tan distantes, es por ello que plantea una hipótesis del cosmopolita que difícilmente se puede aplicar a esta frontera.

Esta misma transgresión visual en la que incurre ERRE se hace evidente en Cuernavaca; una transgresión que afecta a los colonos de un barrio adinerado que de repente, frente a lo que ahora es un museo, se observa una pequeña construcción inconclusa:

Mientras estaba sentada bebiendo un agua fresca y esperaba a que la gente saliera del museo para poder darme una vuelta veía en el parque una construcción a medias. Pensé que era raro poner una caseta de vigilancia en la parte posterior de un parque y de frente a un museo. Supuse que se debía a la inseguridad de la ciudad y que los colonos habían decidido construir una caseta para policías (nuevamente el tema de la seguridad como valor).

Al salir de la exposición pensé que era raro que no hubieran escogido ninguna obra de Marcos ERRE, no sólo por lo representativo de su obra, sino porque lo había visto entrar en la exposición. Pensé que mi visita había sido muy rápida y decidí volver al museo para buscar qué habían escogido de él. Salí desilusionada. Pensé que quizá sería mejor volver otro día. Me senté nuevamente a la sombra con otro vaso de agua y volví la mirada sobre el programa de la retrospectiva y vi en el mapa que sí estaba la obra de Marcos. Volví a entrar… Salí desesperada, le pregunté a Analía (la responsable de la Tallera) me contestó que la tenía enfrente. Cómo? La caseta de vigilancia. Sí, esa mera. La pieza que descoloca a los vecinos porque afea su recinto. Una obra construida en dos semanas donde el artista decidió que a los albañiles que la hicieran se les iba a pagar como se les paga en Estados Unidos…

IV La hospitalidad está varada

Es imposible hablar de hospitalidad incondicional como bien lo afirma Derrida. La hospitalidad está varada y hay mucho por hacer no sólo en la frontera sino en el resto del país.

Salí molesta de la exposición porque no entendí su riqueza hasta que vi a los y las artistas convivir alegremente en la comida que se hizo en su honor el mismo día de la inauguración. Entendí que la hospitalidad no es universal, que la hospitalidad es también generosidad, pero sobre todo creatividad.

Felicidades a quienes hicieron posible el reencuentro de estas diferentes generaciones de artistas y por el tino de traer sus obras y su influencia artística a lugares difícilmente tocados por la genialidad fronteriza.

Recomiendo ampliamente la visita a esta muestra que estará hasta el 29 de junio de 2014 en La Tallera.

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http://www.saps-latallera.org/saps/insite/