Una lectura crítica de la incompletud moderna y la emergencia posmoderna como experiencia del “fin de la historia”
Por: Roxana Rodríguez Ortiz
Resumen: El texto examina la relación entre modernidad y posmodernidad a partir de una perspectiva crítica que enfatiza su coexistencia y continuidad histórica. La modernidad es entendida como un proyecto basado en la razón, la ruptura con la tradición y la búsqueda del progreso, aunque caracterizado por su incompletud. La posmodernidad, por su parte, no representa una ruptura absoluta, sino una reconfiguración que cuestiona la idea de progreso lineal y de una historia unitaria. Se plantea como una experiencia del “fin de la historia”, no en sentido catastrófico, sino como disolución de los grandes relatos y apertura a la multiplicidad, la multiculturalidad y la descentralización del saber. El texto subraya el papel de la tecnología, los medios y la globalización en esta transformación, así como sus implicaciones culturales, sociales y literarias.
Palabras clave: modernidad; posmodernidad; fin de la historia; racionalidad; multiculturalidad; globalización; teoría crítica.
Abstract: This text analyzes the relationship between modernity and postmodernity from a critical perspective that highlights their coexistence and historical continuity. Modernity is understood as a project grounded in reason, the rejection of tradition, and the pursuit of progress, yet marked by its inherent incompleteness. Postmodernity does not constitute a total rupture but rather a reconfiguration that questions linear progress and unified historical narratives. It is framed as an experience of the “end of history,” not in a catastrophic sense, but as the dissolution of grand narratives and the opening to multiplicity, multiculturalism, and the decentralization of knowledge. The text emphasizes the role of technology, media, and globalization in this transformation, along with its cultural, social, and literary implications.
Keywords: modernity; postmodernity; end of history; rationality; multiculturalism; globalization; critical theory.
El término moderno tiene una historia que se remonta al siglo V con el fin de distinguir claramente lo cristiano de lo romano, aunque algunos escritores lo ubican a partir del Renacimiento; también se puede utilizar a partir de la Ilustración o en cualquier caso donde se dé una transición de lo antiguo a lo nuevo.
Habermas menciona que el término moderno apareció y reapareció en Europa durante los periodos “en los que se formó la conciencia de una nueva época a través de una relación renovada con los antiguos y, además, siempre que la antigüedad se consideraba como un modelo a recuperar a través de alguna clase de imitación” (Habermas, 2002: 20).
Es un hecho, entonces, que la afirmación del carácter universal sobre la razón, así como el rechazo a la autoridad de la tradición y la aceptación de lo nuevo, lo diferente, la ruptura, definen a la modernidad, aunque esta siempre vuelva a los orígenes, a los clásicos, puesto que una vez que lo moderno se vuelve obsoleto se reinventa en la historia y recrea sus clásicos. Acaso la modernidad no es una contradicción, o como lo llama Habermas, un proyecto incompleto.
Es en la incompletud donde quizás podemos ubicar la línea divisoria entre modernidad y posmodernidad, puesto que se puede complementar el proyecto de la modernidad añadiéndole el término pos de posmoderno, el cual significa una despedida de la modernidad en el sentido de “sustraerse a sus lógicas de desarrollo y sobre todo a la idea de ‘superación’ crítica en la dirección de un nuevo fundamento” (Vattimo, 2000: 10).
De tal forma podemos afirmar que estamos en un momento ulterior respecto de la modernidad, respetando las características de superación y de progreso, puesto que lo posmoderno se caracteriza como novedad respecto a lo moderno y como disolución de lo nuevo. Es decir, como experiencia del “fin de la historia”, en lugar de un estadio diferente (indistintamente más avanzado o más retrazado) de la misma historia.Este “fin de la historia” posmoderno no se refiere a un fin catastrófico, nihilista, sino al fin de una historia inamovible, no unitaria, generada por los centro historia que reproducen los medios y la tecnología.
La posmodernidad, en este sentido, no significa pesimismo, antes bien, como se mencionó, intenta rescatar lo rescatable de este mundo global, del uso de los medios, la ciencia y la técnica, mediante una filosofía posmoderna, donde el saber contemporáneo sea propio de la multiculturalidad actual e interactué en los distintos niveles de conocimientos sin remitirse a un sólo centro de historia:
Se trataría de no enderezar ya la empresa hermenéutica sólo hacia el pasado y sus mensajes sino de ejercerla también en los múltiples contenidos del saber contemporáneo, desde la ciencia y la técnica a las artes y a ese “saber” que se expresa en los mass-media, para reconducirlos de nuevo a una unidad, la cual tomada en esta multiplicidad de dimensiones, ya no tendría nada de esa unidad del sistema filosófico dogmático y ni siquiera los caracteres fuertes de la vida metafísica. (Vattimo, 2000: 157)
Ubicar el inicio de la posmodernidad en una época, como se ubicó el inicio de la modernidad, resulta arbitrario; sin embargo, es importante mencionarlo. Lyotard ubica a la posmodernidad después de la segunda guerra mundial, puesto fue gracias a la introducción de nuevas tecnologías y al uso sistemático de la destrucción de poblaciones civiles como se le dio fin a la guerra, lo que demuestra un cambio en la forma de operar, pues se violan los ideales de la modernidad que, de acuerdo con Vattimo, “estipulaban que todo lo que hacemos en materia de ciencia, de técnica, de arte y de libertades políticas, tiene una finalidad común y única: la emancipación del hombre” (Vattimo, 1994: 50).
Esta emancipación ha ido cediendo terreno ante la vorágine de los medios de información y la tecnología, el consumo y la globalización, así como ante la ruptura de las fronteras y la multiculturalidad, pues cada vez es más complicado encontrar el equilibrio entre nuestras garantías individuales y las necesidades de la mundialización.
Cómo citar:
Rodríguez Ortiz, R. (2009, agosto 30). Modernidad y posmodernidad. Tensiones, continuidades y crisis del proyecto moderno. Roxana Rodríguez Ortiz blog. https://roxanarodriguezortiz.com/2009/08/30/modernidad-y-posmodernidad/

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