El rector de la UACM afirma que “Filosofía no tiene una aplicación práctica”
Por Roxana Rodríguez Ortiz
El 5 de mayo salió publicada una entrevista que le hacen al rector de la UACM, Juan Carlos Aguilar, en un periódico nacional. Me enteré de la entrevista porque inmediatamente empezaron a circular comunicaciones en los chats de WhatsApp entre quienes conformamos la comunidad universitaria para solicitarle al rector que explique las lamentables afirmaciones que hace en dicha entrevista.
Lamentables sin duda para la Universidad en la que trabajo hace más de 20 años, para la comunidad universitaria en general y para la enseñanza de la filosofía en particular. No me voy a detener en analizar cada una de sus aseveraciones porque no es el tema de esta entrada, pero lo que sí me interesa precisar es que la manera en que el rector estigmatiza a la Filosofía alude a una completa ignorancia de los aportes que hace la filosofía en diferentes campos del conocimiento, pero sobre todo en el día a día de las personas y las empresas.
Empiezo por esto último. Estudié la licenciatura en Administración de Empresas en el Tec de Monterrey, una de las asignaturas obligatorias del plan de estudios de los últimos semestres era, precisamente, Ética empresarial. Asignatura que obviamente impartían los profesores de humanidades que tenían estudios o experiencia en la enseñanza de la filosofía.
Terminando la licenciatura decidí que no me iba a dedicar a la administración porque, precisamente, lo que nos enseñaban en ética empresarial parecía más bien una utopía en la industria mexicana a finales del siglo XX . Me decanté, entonces, por la academia. Realicé estudios de posgrado en Barcelona y desde 2009 imparto clases de filosofía en la UACM.
La UACM es un proyecto educativo que se distancia de los modelos de universidad en el país, pues propone, a partir de la corresponsabilidad formativa entre estudiantes y profesores, una posibilidad de hacer conocimiento desde otras geografías dentro de la CDMX con la intención de favorecer el desarrollo de sus comunidades y no necesariamente de engrosar las cifras de empleo a nivel local. De ahí la sorpresa y lo lamentable de las respuestas que da el rector en dicha entrevista.
A pregunta expresa del periodista: “¿Cuáles son las carreras que imparte la universidad que no tienen tanto interés en el campo laboral?”. El rector responde: “Filosofía es una de ellas, porque no tiene una aplicación práctica. Pero tenemos unas que generan mucho interés y son de utilidad” (sic).
En la UACM hemos intentado a toda costa que la meritocracia no se instale en la dinámica laboral interna ni mucho menos en la enseñanza en general. El esquema laboral donde todos y todas recibimos el mismo sueldo por la actividad que realizamos sin importar el grado, las investigaciones, el número de publicaciones o la pertenencia al SNI, ha significado una disminución sustancial en prácticas de violencia de género y, sobre todo, de injusticia epistémica entre docentes.
¿Por qué la filosofía debería generar interés en el campo laboral? Evidentemente es una pregunta retórica. Más bien la pregunta sería para el rector y su administración. ¿En qué tipo de universidad, de mundo, de sociedad están pensando donde las humanidades y, en particular, la filosofía, les estorban?
Sin duda existen muchas áreas de oportunidad para la UACM en las que debemos seguir avanzando. Lo que no nos podemos permitir es dejar que el quehacer, el pensamiento y la licenciatura en Filosofía desaparezcan de nuestras aulas.
