Filosofía ficcional como género de escritura

Como docente de filosofía (nivel superior) me cuestiono cada tanto ¿qué y cómo debe escribir una filósofa?, ¿cómo es que la pedagogía a la que estamos acostumbradas nos lleva a una escritura aburrida, poco original, pero la que salva la calificación del curso en cuestión? ¿Qué otras formas de escritura se pueden proponer para dar cuenta del pensamiento y el quehacer filosófico? Me adelanto a la conclusión: después de un par de décadas como docente, los últimos años me he dedicado a inventar y perfeccionar un género de escritura que he denominado filosofía ficcional.

Si hacemos un rápido recuento de las formas o los géneros en cómo se ha escrito la filosofía, apreciamos que el pensamiento filosófico no se ha ceñido nunca a un género en particular. Parménides escribe poemas, Platón escribe diálogos, Aristóteles es el primero en plantear un tratado filosófico: el género más conocido y en el que están escritas muchas de las obras pilares de la tradición filosófica (y el logocentrismo) que se instaló hasta el idealismo alemán con Kant y Hegel. Agustín escribe sus confesiones y Descartes sus meditaciones. Posterior al romanticismo alemán la escritura filosófica da un giro, específicamente con Nietzsche.

En el siglo XX se escribe en algo que se asemeja más a la literatura (Benjamin); en tono de seminario y/o conferencia (Foucault, Deleuze); se hacen ejercicios de psicoanálisis aplicados a los estudios culturales (Zizek, Sloterdijk, Byung-Chul Han). Se escriben monólogos que juega con las diferentes personas de enunciación, casi siempre autobiográficos, y en contadas ocasiones escritos a más de dos manos (Derrida, Preciado). Se realiza una escritura que transita entre la autoetnografía y el diario de campo (Latour) que también se observa como una resistencia estilística en las teóricas del feminismo (Haraway, Gargallo). Se escribe en diálogo con quienes precedieron al pensamiento del siglo XXI (Gabriel, Meillassoux). Se escribe desde la teoría literaria (Butler) y desde el posthumanismo (Braidotti, Malabou).

¿Habiendo tantos estilos y géneros de escritura por qué seguimos favoreciendo el más aburrido en los artículos que proponemos para su publicación en revistas especializadas? o ¿por qué seguimos insistiendo en trabajos recepcionales con la estructura clásica del ensayo tradicional? ¿Por qué no creamos-enseñamos formas alternas de escribir el pensamiento filosófico? Las respuestas son diversas, pueden ir desde el hecho de pertenecer a un sistema meritocrático, hasta la pereza mental y falta de originalidad en quienes nos dedicamos a la docencia; respuestas que me parecen solo un pretexto para no incidir en otras maneras de escribir la filosofía de nuestro tiempo.

La filosofía ficcional, como género de escritura basado en aspectos formales que enuncian la imposibilidad del filosofar (la imposibilidad de la que habla Derrida), la imposibilidad del acontecimiento de escritura por venir, una forma de configurar el mundo (Worlding) mediante una palabra expansiva (Wordwide). Estos aspectos formales los voy a traducir en antidecálogo +1:

  1. Un escritura creativa basada en la plasticidad de la narración más que en la argumentación.
  2. Un escritura dimensional que vayan más allá de lo lógico-dimensional / espacio temporal.
  3. Una escritura que da cuenta de las categorías del sentir-pensar.
  4. Una escritura de las otras ontologías que de cuenta de los saberes multiespecies.
  5. Una escritura estética-ética que no se ciña a la representación de la idea.
  6. Una escritura donde el ser (humano) se escinde a-sí-mismo y da paso al acontecimiento del nosotras.
  7. Una escritura que desplaza el sujeto del logos con ironía.
  8. Una escritura que crea pensamiento filosófico y no lo traduce ni interpreta.
  9. Una escritura que no está interesada en dar cuenta de la verdad, la razón, la objetividad, sino en proponer diferentes modos de existencia.
  10. Una escritura que transita entre la acción dramática, la descripción y lo autobiográfico.
  11. Una escritura que dialoga y no dogmatiza.

la ironía es la permanente parábasis de la alegoría de los tropos […] La alegoría de los tropos tiene su propia coherencia narrativa, su propia sistematicidad, y es tal la coherencia, tal sistematicidad, lo que la ironía interrumpe, altera. De este modo, se podría decir que cualquier teoría de la ironía es la ruptura, la necesaria ruptura, de cualquier teoría narrativa, y resulta irónico, como se suele decir, que la ironía parezca siempre en relación con las teorías de la narrativa, cuando la ironía es precisamente la que constantemente hace imposible alcanzar una teoría de la narrativa que sea consistente.

Paul de Man (cita recuperada del texto publicado en este blog titulado «El eiron kafkiano, la fragilidad como fuente de grandeza«)

3 comentarios en “Filosofía ficcional como género de escritura”

  1. Hola Roxana. Me encontré con tu blog buscando ideas vinculadas a realismo especulativo. Debo decir que leerte me tocó profundamente, pues muchas de las ideas e inquietudes que planteas me han asomado también en la cabeza este último tiempo, y la forma fresca y personal en que las expresas me conmueve mucho. Me alegra que existan mujeres y más aún, mujeres docentes como tú que estén desafiando y tensionando las formas de producción y difusión del conocimiento pues creo que eso es parte importante de la tarea de todo filósofo/a debe perseguir, incluso de aquellos/as que hacen filosofía sin considerarse a sí mismos como parte de dicha esfera.

    Saludos desde Santiago de Chile.
    CCH

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